Por Edwin Kako Vazquez - Una de las victorias más espectaculares del boxeo en 1962 fue la de Sonny Liston sobre Floyd Patterson en dos minutos y seis segundos para así apoderarse de la faja de peso completo. Para los parroquianos que pagaron tres millones de dólares en teatros y en el estadio de Chicago fue una desilusión. El ringside en Comiskey Park en la noche del 25, costaba 100 dólares, es decir, cincuenta dólares por cada minuto, tres segundos.
El nuevo campeón, era un Golliat con la cruel inteligencia de un pugilista profesional. Patterson un David, mitad boxeador, mitad psicosis, sin el coraje del personaje bíblico. Se escribieron millones de de palabras antes de la pelea y miles opinaron, pero el único que dijo la verdad fue Liston.
Su desprecio por el campeón era sincero, un titular sostenido precariamente por alfileres de publicidad y la cautela de uh manejador que conocía la debilidad de su campeón y que seleccionaba a sus rivales desfachatadamente.
No fue estafa como piensan algunos, fueron dos minutos, seis segundos de pura realidad. La verdad dicha muy pronto, de todo esto queda la mole asombrosa de un Liston aparentemente sin rivales en su división. Los promotores del Madison Square Gerdens, quebraron con esta sola pelea, debían mas de un millón en impuestos y el income tax se apodero de lo recaudado.
EDWIN KAKO VAZQUEZ ESCRITOR E HISTORIADOR DEPORTIVO DE PUERTO RICO