La V Copa Mundial de Fútbol se desarrolló en Suiza, entre el 16 de junio y el 4 de julio de 1954. Así, la Copa Mundial regresó a Europa donde Suiza fue elegida sede al ser la única nación con la infraestructura necesaria para el evento.
El mundial contó con la participación de 16 selecciones nacionales, las cuales fueron divididas en cuatro grupos de cuatro equipos. El partido por la gran final se disputó entre Hungría y Alemania Federal. En el llamado "Milagro de Berna", los alemanes derrotaron a los favoritos húngaros por 3-2 y se coronaron campeones por primera vez de la Copa Mundial.
Suiza fue escogida como sede de la Copa Jules Rimet en el XXV congreso de la FIFA, celebrado en Luxemburgo el 26 de julio de 1946. El principal motivo de la elección era llevar el torneo a la única nación europea que no fue afectada por la Segunda Guerra Mundial.
Los devastadores efectos de la Segunda Guerra Mundial aún se percibían en el mundo del fútbol. Originalmente, Suiza había sido elegida como sede para el torneo a realizarse en 1949, el cual fue posteriormente modificado para ser celebrado en Brasil en 1950. Suiza, a pesar de no haber sido dañado por la guerra (se mantuvo neutral) y de tener una pujante economía, no tenía los estadios necesarios como para organizar un evento en 1949 por lo que fue designada para celebrar el torneo de 1954, el que contaba además con el agregado de ser la celebración de los cincuenta años de la FIFA, cuyas oficinas centrales están en Zúrich, una de las principales ciudades del país alpino.
Alemania Federal pudo volver a competir en la Copa Mundial tras la prohibición en Brasil '50. Sin embargo, debido a los cambios políticos que sufrió el país se presentaron dos selecciones del antiguo territorio: Alemania Federal, sucesor de la antigua selección germana, y el pequeño protectorado semi-independiente del Sarre, el que sobreviviría un par de años y sólo participaría en este torneo. Alemania Democrática sólo se presentaría a una clasificatoria cuatro años más tarde. Por primera vez también se realizó una efectiva eliminatoria en Asia (donde clasificó Corea del Sur) y en Sudamérica, ya que en los torneos anteriores, los equipos de dicho subcontinente habían clasificado gracias a invitaciones o retiros de sus adversarios.